Hoy puedo decir con alegría y un cierto orgullo que llevo ocho meses de soltería y me siento satisfecha. Estos meses de soledad, aún con la irrupción ocasional de un amante clandestino, me han llevado a una sere de preguntas, sensaciones y reflexiones.
Me pregunto: ¿Por qué tener pareja parece tan difícil? ¿Por qué en nuestra sociedad existen tantas personas que huyen frente al compromiso? ¿Qué me hace desear tanto el amor pero al mismo tiempo la libertad absoluta? ¿Cómo dignificar la soledad como una opción de vida más que una imposición de los hombres? ¿Se vale escoger la soledad? ¿Me haría feliz? ¿Se puede vivir sin sexo? ¿Está bien que cada vez me haga menos falta?
Siento: 1) Un placer indescriptible al tomarme un café sola... Habito mis sentidos de una manera taaaaan completa que el éxtasis me invade.
2) Una libertad sin precedentes que lejos de llevarme a los excesos conmigo misma, me inspira autocuidado, límites y una genuina alegría.
3) Calma frente a mi vida... y un subrepticio deseo de mantener el estado actual de las cosas por un tiempo y seguir desarrollando y disfrutando mi soledad.
Pienso: Que no quiero caer en el paradigma de la mujer que cambia su vida por su pareja. Quiero ser yo COMPLETA, y quiero asumir el reto de una vida pública, retadora, inspiradora, que marque mi mundo, mi país, mi comunidad.
Me pregunto: ¿Por qué tener pareja parece tan difícil? ¿Por qué en nuestra sociedad existen tantas personas que huyen frente al compromiso? ¿Qué me hace desear tanto el amor pero al mismo tiempo la libertad absoluta? ¿Cómo dignificar la soledad como una opción de vida más que una imposición de los hombres? ¿Se vale escoger la soledad? ¿Me haría feliz? ¿Se puede vivir sin sexo? ¿Está bien que cada vez me haga menos falta?
Siento: 1) Un placer indescriptible al tomarme un café sola... Habito mis sentidos de una manera taaaaan completa que el éxtasis me invade.
2) Una libertad sin precedentes que lejos de llevarme a los excesos conmigo misma, me inspira autocuidado, límites y una genuina alegría.
3) Calma frente a mi vida... y un subrepticio deseo de mantener el estado actual de las cosas por un tiempo y seguir desarrollando y disfrutando mi soledad.
Pienso: Que no quiero caer en el paradigma de la mujer que cambia su vida por su pareja. Quiero ser yo COMPLETA, y quiero asumir el reto de una vida pública, retadora, inspiradora, que marque mi mundo, mi país, mi comunidad.